¡Hola de nuevo! En esta ocasión os voy a hablar del libro/peli “Cincuenta sombras machistas de Grey”. La peli, por ejemplo, ha obtenido más de 900 millones de dólares en taquilla en todo el mundo y su respectivo libro más de 450 millones de copias vendidas. Sí, Sí, todo eso. Pero agárrate, ya que está disponible en más de 51 idiomas. ¡Toma castaña!

Antiguamente en nuestro Cine español teníamos desde el mítico Cine de Barrio, hasta Pretty Woman, Oficial y Caballero, y ahora esta peli se presenta como una exaltación a la liberación sexual femenina, siendo realmente un cebo que enmascara otros intereses como el control absoluto de la vida de Anastasia, tanto en la intimidad como en su vida misma.

¿Qué estereotipos nos encontramos en la peli?

Anastasia Steele, que es como se llama la protagonista, es una joven universitaria que de casualidad entrevista al gran macho alfa llamado Cristian Grey. Anastasia asume el rol de joven ingenua, sin ninguna experiencia sexual, lo que viene a denominarse virgen y pura hasta el matrimonio de toda la vida, y que sin darse cuenta, termina atrapada en una historia de amor con Grey. Eso de las chicas inocentes y hombres dominantes nos lo encontramos mucho en el porno, donde ellas son colegialas dominadas por hombres machotes y con bastante experiencia, que aunque no la tuvieran, seguramente iban a ser ellos una vez más quienes dominasen. Ella no es otra cosa que un mero objeto sexual que se puede comprar con dinero y regalos, y que tiene la autoestima tan baja, que depende de él de forma insufrible. Sumisa, insegura, inexperta sexual, fracaso en las relaciones con otras personas e incluso en el trabajo, vamos, ¡el mismo referente de siempre! Si en Disney las ponen de tontas hablando siempre con los pajaritos y las mariposas, aquí no es capaz de hacer la “o” con un canuto, donde la sociedad patriarcal se empeña en promover este mismo referente de mujer una y otra vez.

¿Y él? Él es el adonis en persona. El hombre perfecto. Rico, poderoso y antojadizo que consigue todo lo que se propone, y muy controlador. A él lo que le escita sexualmente es el BDSM. Las siglas del BDSM se refieren a “Bondage y Disciplina”, “Dominación y Sumisión”, y “Sadismo y Masoquismo” donde lógicamente él, es el dominante. Encarna el papel del típico príncipe azul con reputación que sigue siendo un constante en los mitos del amor romántico.

¿Qué nos encontramos de machista en la saga? ¡ATENCIÓN SPOILER!

¿Machista Grey? ¡Qué va! ¡Tela marinera! Desde sexo a cambio de regalos. Ella no puede salir con amigos/as a la calle (Sin embargo él sí, el ancho del embudo para él). En ningún momento a Anastasia nunca se le puede ocurrir salir a la calle sin un escolta, ya que no puede hacerlo sola.

Por supuesto ella vive exclusivamente para complacer a su amo, por y para él. Entrega absoluta, como en la Copla. ¿Sabéis un regalo que le hace? ¡Un móvil! ¿Y para qué? Pues para localizarla en todo momento, como hacen en la actualidad muchos hombres (y chicos adolescentes)  que por geolocalización rastrean en todo momento dónde se encuentran sus respectivas parejas. Si ella no atiende a la llamada inmediatamente, él considera que lo hace adrede para ponerlo inquieto. Si a ella se le antoja vestirse con ropa que él no aprueba o habla con otros hombres, éste considera que lo está humillando y se enfada, como un niño consentido y mimado.

Grey por ejemplo acude a espiarla a la tienda donde ella trabaja e incluso investiga también su pasado para saber de ella, como hacía con todas sus anteriores sumisas.

Su control llega hasta un punto en el que compra la empresa donde acaba ella de empezar a trabajar, para convertirse en su amo absoluto. Le asigna hasta un entrenador personal varias veces a la semana para que esté en forma, y la obliga a tomar pastillas anticonceptivas para no tener que hacer uso de los preservativos, sabiendo lo que estas pastillas suponen en el cuerpo de las mujeres.

Ella decide firmar un contrato de sumisión, cosa que el que acceda libremente no la exime de discriminaciones, ¡Y ojo! si no cumples, Grey puede castigarte, siendo el castigo cada vez más duro.

Algunas perlitas que suelta son como las siguientes:

«Quiero que te lo quedes, y se acabó la discusión. Es muy sencillo. No tienes que pensar en nada de eso. Como sumisa mía, tendrías que agradecérmelo, limítate a aceptar lo que te compré porque me complace que lo hagas».

La cosa no termina aquí. Grey acude a una exposición de fotos y compra todas las fotos en las que aparece ella y donde llega a pedirle que se case con él con la coletilla del “Sé mía”. En otra ocasión, la sigue por la calle con la excusa de que es normal que cuando nos gusta alguien, lo sigamos por todos lados para investigar cada uno de sus pasos y ver si queremos poseerlo. ¡Madre mía con el Grey!

Aunque él puede hacer con ella lo que quiera a su antojo, en el que en un momento la obliga a usar bolas vaginales, ella hay partes del cuerpo de él que no puede acceder. Tiene que aceptar en todo momento dinero aunque no quiera y además, tiene el control sobre ella para prohibirle irse de viaje de trabajo, que incluso en una ocasión, la lleva a hacerle un cambio de look como a él le gusta. No como a ella le gustase, sino a él, ese que se refiere a las otras mujeres de su vida como también sumisas y de las que tenía un archivo de todas y cada una de ellas.

Ella se lo permite casi todo y se rinde a sus pies con la ilusión de que él cambie. ¿No nos suena de algo? Podríamos hablar desde el Síndrome de Estocolmo hasta llegar a hablar incluso de violencia de género. Pero claro, angelito, pobrecito se lo perdonamos todo, porque tuvo una infancia difícil. Eso de justificar todo también me recuerda a algo…

Ella en todo momento cuando le habla, él la mitad de las veces ni la escucha, se limita a escanearla de arriba abajo y a mirarle el escote, que es lo único que le interesa, como si de una muñeca hinchable se tratase.

¿Que no me gusta el BDSM? Bueno, por él lo que haga falta si es el único sexo que él quiere. ¿Qué yo quiero hacer algo y él no quiere? Eso no importa. Yo creo que ella accede más que por satisfacción personal, por la inseguridad y la dependencia que emocional que tiene hacia él. Realmente ella es víctima de un Grey manipulador, caprichoso y dominante.

¿Ese imaginario en el que se puede arreglar todo con amor y ese pensamiento de que un hombre antes o después cambiará? También lo tenemos aquí.

¿Qué conclusiones podemos sacar de todo esto?

  1. En resumen, la historia no es otra cosa que la de una chica insegura que se entrega a un hombre millonario y atractivo a quien le vende amor a cambio de sumisión. Vamos, lo de siempre pero en un formato “moderno”.
  2. Es una saga claramente misógina que utiliza como cebo el hablar de la sexualidad femenina, enmascarándolo en una profunda dependencia emocional que tiene la protagonista hacia Grey. Fantasear con tu sexualidad, no es convertirte en una persona anulada y controlada en todo momento por otra. En ocasiones puede considerarse hasta incluso el maltrato, la humillación y la dependencia, encubriéndolo en un nimbo romántico que nada tiene que ver con el sexo ni con la libertad sexual.
  3. Una novela ñoña, empalagosa, sexista, machista, misógina y que hasta una persona en Primero de la ESO es capaz de escribirla incluso mejor.
  4. Si en nuestra infancia nos socializábamos con “La Bella y la bestia” y de adolescentes con “After”, la versión para jóvenes de “Cincuenta sombras de Grey”, vamos a seguir reproduciendo generaciones de mujeres sumisas y dependientes y de hombres que crean que pueden usar a una mujer a su antojo si les entra por la vista, y a mí, como hombre, eso también me ofende y me molesta. Tenemos que crear generaciones de hombres que respeten a las mujeres, no promover historias que sigan teniendo los mismos mensajes rancios y casposos de antaño y terminar aceptando los hombres, que no somos el ombligo del mundo, y que una mujer puede satisfacer su sexualidad ella solita o incluso con otra o varias mujeres. ¡No somos el centro del universo!
  5. Más referentes feministas como las Sufragistas, la protagonista de la película “La Sonrisa de la Mona Lisa”, Las inspectoras de la serie “Creedme” o mi gran admirada, que soy fan total de ella, “Nairobi” de la serie “La casa de Papel”. ¡Grande Nairobi! Ella sí que decía frases para ponerlas en un marco.
  6. Y ¡ojo!, si después de todo este spoiler decides ver la peli, espero que disfrutes del erotismo de la película o de la lectura, pero siempre con una mirada crítica a través de unas gafas violetas, y que entiendas que ese tipo de relación, es indudablemente tóxica.
  7. Tenemos que tener una cosa bien clara. Estamos en una sociedad machista, que educa de forma machista tanto a hombres como a mujeres. El problema de la sociedad no son los hombres, sino el machismo, y aunque esta trilogía parece que está destinada a un público únicamente femenino, Grey, que para gustos los colores, también es un adonis para muchas personas del colectivo LGTBI que mismamente pueden perpetuar esas relaciones de control en sus respectivas relaciones.
  8. ¿Qué has llegado hasta aquí y no te has leído aún el libro? ¡¡Tengo la solución!! Te puede servir para calzar una mesa que esté coja o incluso para una chimenea si no tienes leña a mano.

 

¡Y con esto y un bizcocho, acabamos con el último punto ocho! ¡Gracias por llegar hasta aquí!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *